¿Institucionalizados?
En estos días de preámbulo Pascual Católico, cuando unos se reconfortan con la Caridad, en la familia o en el consumismo innecesario, o en las náuseas de obligaciones no deseadas, me viene a la memoria frases de películas de antaño que en su día me conmovieron a la reflexión, como pudieran ser :  “ con el amor se mata” o  “estoy institucionalizado”  
Si del Amor se trata, que decir; si los amigos-novios que ya hasta inspeccionan los móviles de su partenaire femenino, le ponen el ojo morado o entre varios la violan y matan, que son las noticias que la mediatización institucionalizada propala. Sin embargo, hay otras mujeres que conductas machistas les hacen el día a día insufrible porque no les dejan ser ellas mismas, esas que en la mediatización institucionalizada no aparecen por ser un tipo de violencia que pivota sobre la pareja, la familia, la amistad o sobre la Justicia, la Religión o la Política, infectando el tejido social y por la alienación de nuestra conciencia se deja inane e inadvertida en la gran mayoría y, por supuesto, de peor calaña que la que publicita la mediatización institucional que soportamos. Sí, que con el Amor se mata, lentamente, día a día, momento a momento. Institucionalizado.  

Pero si nos adentramos en el quehacer diario, nos damos cuenta que nos comportamos con arreglo a normas, costumbres o leyes que convierten las actitudes, las conductas y las acciones en meros automatismos contrarios a nuestra conveniencia social y naturaleza; como pudiera ser votar a gente corrupta y responsable de las paupérrimas vidas que se generan o no empatizar en nuestras relaciones por mor de un yoismo fomentado por intereses espurios que llenan sus bocas de libertad y democracia cuando en realidad están pujando dependencia, por no decir esclavitud encubierta como sería más propio. ¿Ponemos a este bipartidismo del que disfrutamos en cuestión?. No, es que estamos ya ¡Institucionalizados! Y olvidamos que el sentido de Pascua comienza a tomar cuerpo en la historia con la salida de Egipto de un pueblo esclavizado para tomar el camino de la Libertad hacia una Tierra Prometida donde abunda la miel y la leche. Queridos míos, celebremos la Pascua liberándonos de la institucionalización con la que ahorcan el amor, la auténtica libertad y nuestras vidas solidarias.



0 COMENTARIOS: