Identidad


Adelante con el final de ETA: asesinos y secuestradores de la voluntad, en particular, la vasca. Adelante, pero desde el acuerdo de Guernica —en que el pueblo vasco se manifiesta de manera distinta en ETA hay menos asesinos que, por ejemplo, en las mafias o entre practicantes de la violencia de género. ETA ya no es el problema; que lo es. El problema es la continuidad política de la nueva expresión que se manifiesta en los pueblos de España y mientras que no se resuelva la secular ambigüedad de lo español: la Identidad, en el sentido y significado que a ello le da la Zambrano, los problemas persistirán y la pregunta es: ¿Dónde esta el cuello de botella? El cuello de botella se encuentra en algunos políticos, en su partido, en su mundo vivendi que no sabe deshacer la “ambigüedad de España” para dar sentido a su compleja  Identidad: en el PP, haciendo ironía, en Botella, a pesar de que manifiesten que en su cabeza cabe España; será otra, no la de arabescos de encontrados colores que de continuo se expresa en sus países, en sus capitales y en sus pueblos y más, en sus rurales diseminados donde aun les cuesta expresarse en castellano, es la España Total a la que hay que dar salida; a esa España encorsetada en la que su propia genética se apaga lentamente o se expulsa con  emigración o exilio, léase juventud, moriscos, judíos. Capital genético que vigoriza lo español. Y lo dilapidan, porque no entienden lo español: No entienden la riqueza de lo diverso de la transversalidad de la vida, que encorsetan en naciones, lenguas o  costumbres no compartidas. Dan marcha atrás y con velocidad descontrolada a la Identidad que urgentemente necesitamos como país y nos empujan con miseria, desempleo y, a veces, con suicidios hacía una iniquidad de ser español de la Humanidad. Ahí está Cataluña, intentando irse por que no encuentra el camino de su expresión dentro de esta España de arcaicos reyes Católicos. Y los vascos preparándose para engancharse al tren de la nueva expresión de lo español. Sin duda, hay que sacar a esta gente inepta del PP de la responsabilidad futura, que para ellos es siempre futura, porque en su cabeza la realidad no tiene cabida; solo ellos y su miserable “yoísmo” tiene hangar donde aparcar la realidad que volando acontece. No comprenden, por ejemplo, que el ímpetu ciudadano con el que hoy compartimos vida, deshaga en veinticuatro horas, y en un solo mitin la tendencia independentista propiciada por un bipartidismo político consensuado y por un catalanismo de nauseabundo hedor a corrupción.  Empujemos aunque no sea gratis.

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