Todo lo que era sólido
  
            Si este país era sólido, con la democracia bipartita de la transición, se está sublimando. Los ejes ortogonales de su sistema cristalográfico están desapareciendo; estos son la Justicia, la Educación y la Sanidad que soportaban la existencia del ser sólido, el mineral que compone la naturaleza de un país. La mena y su ganga han perdido propiedades. La mena ha cristalizado en una oligarquía enroscada en los privilegios de  los paraísos fiscales y de la SICAV al 1%, despreciando la ganga amorfa que la soporta y fortalece con los impuestos, mientras ésta, sin la solidez de los ejes se derrumba en la miseria, acomodándose en el regazo de la injusticia con la caridad, de los recortes presupuestarios con la ignorancia y de la mortandad con la insalubridad de la Sanidad. Poco a poco se va sublimando lo sólido, lo mineral, y A. Muñoz nos lo va desgranado con su espléndida memoria en su libro “Todo lo que era sólido”. Con lucidez explica el proceso, enfatizando las irracionalidades de una Administración desbocada por algunos políticos desbravados en la corrupción, sin principios ni valores, poniendo en entredicho lo que la Constitución otorga a sus gentes para lograr la dignidad en la vida.
            En este proceso de evaporación de lo sólido, mientras las oligarquías se enriquecen, en la ganga del mineral se expande el sufrimiento de la miseria y la impotencia, todo lo que era sólido se va transformando con la mentira, la estafa y el abordaje sin piedad de los derechos conquistados en un país para sólo sólidos cristalizados. Y como dice Muñoz Molina: “Ya no nos queda más remedio que empeñarnos en ver las cosas tal como son, a la sobria luz de lo real. Después de tantas alucinaciones, quizás sólo ahora hemos llegado o deberíamos haber llegado a la edad de la razón”.
            El libro es ameno y va recordando muchas  experiencias a quienes dedicaron sus iniciativas a las labores propias de la construcción democrática y, en estos lectores, puede provocar sentimientos de vergüenza ajena por lo que estamos viviendo al día de hoy. Lo recomiendo. RRG

            

2 COMENTARIOS:

Antonio Aguilera dijo...

Es verdad Rafael, la degeneración ha llegado a tal magnitud que ha evaporado todos nuestros sueños, algunos ya solidificados.
La excavadora de la imagen es la representación perfecta del estado en que han dejado las cosas los mandamases políticos y económicos del pais.v

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Gracias por sumarte a esta lectura del libro de AMM. Es verdad, esta coalición de partidos nos está chafando la democracia.