Identidad


Adelante con el final de ETA: asesinos y secuestradores de la voluntad, en particular, la vasca. Adelante, pero desde el acuerdo de Guernica —en que el pueblo vasco se manifiesta de manera distinta en ETA hay menos asesinos que, por ejemplo, en las mafias o entre practicantes de la violencia de género. ETA ya no es el problema; que lo es. El problema es la continuidad política de la nueva expresión que se manifiesta en los pueblos de España y mientras que no se resuelva la secular ambigüedad de lo español: la Identidad, en el sentido y significado que a ello le da la Zambrano, los problemas persistirán y la pregunta es: ¿Dónde esta el cuello de botella? El cuello de botella se encuentra en algunos políticos, en su partido, en su mundo vivendi que no sabe deshacer la “ambigüedad de España” para dar sentido a su compleja  Identidad: en el PP, haciendo ironía, en Botella, a pesar de que manifiesten que en su cabeza cabe España; será otra, no la de arabescos de encontrados colores que de continuo se expresa en sus países, en sus capitales y en sus pueblos y más, en sus rurales diseminados donde aun les cuesta expresarse en castellano, es la España Total a la que hay que dar salida; a esa España encorsetada en la que su propia genética se apaga lentamente o se expulsa con  emigración o exilio, léase juventud, moriscos, judíos. Capital genético que vigoriza lo español. Y lo dilapidan, porque no entienden lo español: No entienden la riqueza de lo diverso de la transversalidad de la vida, que encorsetan en naciones, lenguas o  costumbres no compartidas. Dan marcha atrás y con velocidad descontrolada a la Identidad que urgentemente necesitamos como país y nos empujan con miseria, desempleo y, a veces, con suicidios hacía una iniquidad de ser español de la Humanidad. Ahí está Cataluña, intentando irse por que no encuentra el camino de su expresión dentro de esta España de arcaicos reyes Católicos. Y los vascos preparándose para engancharse al tren de la nueva expresión de lo español. Sin duda, hay que sacar a esta gente inepta del PP de la responsabilidad futura, que para ellos es siempre futura, porque en su cabeza la realidad no tiene cabida; solo ellos y su miserable “yoísmo” tiene hangar donde aparcar la realidad que volando acontece. No comprenden, por ejemplo, que el ímpetu ciudadano con el que hoy compartimos vida, deshaga en veinticuatro horas, y en un solo mitin la tendencia independentista propiciada por un bipartidismo político consensuado y por un catalanismo de nauseabundo hedor a corrupción.  Empujemos aunque no sea gratis.
General Castaños


Embajador


      Ya escribí alguna reflexión sobre la Palabra, sobre la Gramática, sobre la Indignación… y hoy  me invitan a ser embajador de la palabra. Deprisa y corriendo, metiendo en el bolsillo la inmerecida deferencia, les contesté:

      “La fuerza de la palabra me impresiona más que la de las balas que aborrezco por inútiles y deshumanizadas, sin embargo la utilizo y casi siempre con rabia, cuando por las venas, como diría R. Alberti, me recorre la indignación de los atropellos que bañan al Mundo de la justicia, del sentido común y la generosidad. Por ello, no me siento embajador de la misma, pues por ella sólo debería significarse y esparcir el amor y la comprensión. Aun así me pongo a vuestra disposición“.

      A renglón seguido, tomo el teclado para desahogar la impotencia que me producen  los cantamañanas de los analistas que exigen al reo como respuesta un sí o un no sin paliativos a las preguntas insidiosas, preparadas por quien les da de comer para condenar antes de que la valoración de la respuesta pudiera hacerse; desenfocan los asuntos denigrando al periodismo y en esta ocasión el asunto de Podemos. Podremos estar o no de acuerdo con su estrategia de elevar la democracia transversal y participativa a la categoría de Cultura, pero no respetarlos con calumnias e improperios implica una falta del sentir democrático y de respeto a la ciudadanía que se enmarca en la categoría del Fascismo, donde se manifiestan los genes primitivos heredados de los saurios de cuando fuimos reptiles, son manifestaciones, que utilizando sus propios soportes ideológicos, ya, ellos mismos, los exponen: cuando cambian del plato de lentejas por una primogenitura, cuando pretenden sacrificar al hijo para adular o asesinan al hermano para tomar su heredad. A caso los de Podemos son sus hijos, son sus hermanos.. no, son sólo congéneres que hay que ejecutar porque pretenden tener los mismos derechos y oportunidades de vivir que los que les calumnian y denigran, sea PP, PSOE, o el Sursum Corda: En el fondo, solo son asesinos indiscriminados del pensamiento y el libre albedrío y desde siempre lo fueron. Y les recuerdo las escrituras, Jacob, Abel, Abraham… los espejos donde se miran. Así, no quiero ser embajador de la palabra.

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.
Balas. Balas.

Siento esta noche heridas de muerte las palabras.
El clan de la tortilla, foto del País

 Stress

Vivimos tiempos donde las aristas de la vida se asemejan a las del pobre erizo que con sus púas se defiende de los ataques, e intentar hablar o escribir de algún aspecto de la misma, resulta no sólo difícil sino también engorroso y siempre inexacto: bien por la tendenciosa información que recibimos o bien por la abundancia de matizaciones que puedan incidir en los conceptos, y de esta fenomenología no se libra ni Podemos. Por tanto, para expresar un mensaje claro, hay que limitarse a lo muy concreto y siempre desde la intuición.

Mientras tomaba el aperitivo, en el plasma de la Sexta se materializó un  destacado prócer de la “Intransición del 78”, D. Alfonso Guerra. Sí, aquél que jugó de malo izquierdo y que hizo política de pábulo a la ciudadanía para que votase su socialismo; aquél que rescató, junto a González y el clan de la tortilla, al Pablo Iglesias del siglo IXX de las garras del Marxismo para propiciar una transición que hoy sentimos falseada y bipartita; a éste líder que, en los días del 78, la ciudadanía, entonces AAVV y hoy Círculos, le confeccionó más de una  lista para acudir a las Elecciones Municipales porque no tenía candidatos; este barón del PSOE, con el lenguaje críptico de florete y pócima que le caracteriza y hoy tan alejado de lo que representa el 15M, como ya dijéramos “movimientos ciudadanos“, denostó con su diatriba para descalificarles. Y así, D. Alfonso se sumó a la tradicional orquestación contra la desempolvada ilusión ciudadana por participar en una política de honradez, la propia que el español incognito merece y que por lo contrario está soportando una indecente  e inducida miseria, contribuyendo a los test de estrés a los que está sometida Podemos, para deslegitimar los derechos de los Círculos a hacer política por sí mismos, y hacen bien, cuando enfocan la crítica sobre el Pablo Iglesias del XXI, quien sólo será el mejor mayordomo de los Círculos, pues atacar directamente a la ciudadanía, a los Círculos, es un  gravísimo hándicap contra el rendimiento electoral que pretenden para sus partidos. Pero no hay por qué preocuparse, a renglón seguido, si lo que se comenta fue cresta de la arista, las declaraciones del día siguiente del sr. Bono ejercieron de dulce valle cuando reconoció los derechos de participación política para Podemos. Este otro prócer de la Intransición, que juega en el PSOE de bueno derecho, completó la ola de confundir: arriba-abajo, abajo-arriba, derecha- izquierda, izquierda-derecha, 1,2,3…responda otra vez. La respuesta está clara: Democracia real, que no monárquica, Derechos humanos y Transversalidad, y Ciudadanía responsable que controle y exija honradez en las Instituciones que nos articulan, para que éstas y quienes las dirigen no muerdan la mano de aquéllos que con sus impuestos las crean o les alimentan.  
virus ébola, foto de 20 minutos


La importación de ébola

Por fin me pude sentar a leer, emborronar cuartillas o vomitar los sentimientos que indujeron los sentidos, tan primitivos ellos, que por inconfesables los tengo. Me avergüenzan, porque parecen pertenecer a un verdadero ogro enfurecido. No salen bucólicos ni liricos los textos, ni de amor, ni de amistad, ni de valor que merezca la pena contar. Sin solución de continuidad, se van directos a cuestiones de política, único instrumento que pudiera curar, con la paz, esta vorágine que nos insulta como seres humanos; ahora de ébola, ayer y hoy de estafa, y siempre de mentiras y falsos debates con lo que consiguen, no sólo ocultar la verdad, si no también lo que importa o la responsabilidad de quien con su gobierno absolutista nos atropella a diario con decretos, leyes u otras indocumentadas decisiones y contagian a la ciudadanía de un individualismo pertinaz, de una intransigencia inasumible, de peticiones irracionales que hasta al seno del Ejército llegan, donde ya se habla de ébola como arma de guerra o simplemente: exigen que desinfecten el  parque que osó pisar el pobre perro de quien lucha en la más absoluta soledad, a vida o muerte, por su salud en un hospital  antes emblemático y ahora de dudosa capacidad. Más concretamente cuando el tándem Mato-Rajoy, prisioneros de su chulesca mentalidad, presionados por sectas religiosas deciden “importar de África el virus ébola a Europa” para sanar a un religioso y fracasan, pues el infectado muere tras contagiar al personal sanitario o no. El sistema propagandístico mediático se ceba con nuestra percepción de las responsabilidades, infundiendo la autoría del contagio a la propia enfermera, al perro que convivía con su familia, que masacraron sin darle la oportunidad del aislamiento, o al traje inadecuado que se utilizó para atender al religioso ocasionando una tragedia aun inacabada. Con todo ello, montan debates para crear un magma de confusión; se discuten sobre errores, medicinas inanes o protocolos inadecuados, pero nunca de quien tiene la responsabilidad de importar a una  Europa sin experiencia en dicho virus, cuando la experiencia está donde se combate a diario, con mayor o menor éxito y desde  décadas atrás. Hay médicos europeos que allá trabajan, y chamanes con conocimientos naturales aquí desconocidos, pero la arrogancia no les ha consentido ni contrastar, ni siquiera consultar.
Y de la derrota, porque ya hay muertes que contabilizar, de esta importación de virus no es de nadie más que del Gobierno y si cabe también de Bruselas que no se lo impidió, como impide lo que les interesa, como pueda ser no dar el dinero al gobierno al uno por ciento y si a los bancos para que lo privado gane el seis por ciento traspasandolo al Estado.

Es la mentalidad de esta gente que nos gobierna; ya aquí, ya en Europa, la que expande el virus de la miseria física y psíquica que nos atemoriza. Ahora toca enriquecer farmacéuticas. Debieron dejar in situ al ébola y exportar los medios médicos.



Ahora, ébola
Ya sé por qué aguantamos las siete plagas que han  generado con radicalidad las políticas ineptas del Partido Popular, quienes beben  de las fuentes del “FAES” de donde emana inexorablemente  la ineptitud por antonomasia. Cuando debieron llevar a  puerto el barco averiado para acotar consecuencias, lo dejarón a la deriva y a  merced de la poderosa naturaleza provocando un desastre ecológico. Cuando un tsunami de salud,  el ébola, provocado  por dudosas circunstancias, se propaga desde África con mortales efectos para las poblaciones lo importan, cuando lo que debieron hacer es enviar  al origen los medios médicos para combatirlo y  ayudar a solucionar el problema. Si hablamos de economía, la ya pétrea crisis, provocada por un sistema financiero auspiciado por la política que en vez de rescatar al ciudadano, que con sustanciosos impuestos los alimentan, muerden la mano  benefactora sumiéndoles en una miseria inmerecida y sobre la abandonada ciudadanía propician las siete plagas:
El Engaño mediático, el Robo institucionalizado, el Paro deshumanizado, la Educación segada para  intereses espurios, la Justicia impertérrita para su salvaguarda, la Anestesia policial para control de la libertad de expresión y para colmo, ahora, la Salud, ya pauperizada, la sumergen en un probable colapso de amenazante  muerte que ira  tiñendo el Nilo de rojo.
 Para salvarnos de este apocalipsis que nos enreda esperamos con paciencia benedictina  un Moisés, cuando lo que necesitamos es un Atila que lance las urnas sobre Roma y sus patricios. Mientras, aguantaremos por una debilidad de nuestro carácter, ocasionada por el sufrimiento interno como los psiquiatras diagnostican, y que se fue esculpiendo con maza y bedano a lo largo de la historia por dictadores de aluvión o absolutistas monarcas de mentalidad "inversa" a los intereses  de la Ciudadanía.
 Caudal   de simientes sagradas
orillas de ibis  y palmeras verdes,
que la vieja historia engendras
dando vida a tus gentiles gentes.
               
En falúas doradas  navegamos
con  amores de míticos leones 
camino de los excelsos tálamos
donde  se alumbran  faraones.

Río verde, de esperanza verde
que la breve existencia divide
entre oriente y  occidente.

En tu Este las oscuras tumbas
y los templos de luz  al Oeste.
Para  Norte, tu divina corriente.

Y aquí la peste.






Los Gallos
Junto al canto del gallo que anuncia el nuevo día, me vino a la memoria la pregunta que una compañera de Facebook había propuesto a la comunidad:   ¿Por qué tanta corrupción consentida y aceptada en las urnas? Y como, para mí, ya la tenía por añeja comencé a recordar.
Ese individuo, Vallejo-Nájera, jefe de los servicios psiquiátricos de Franco y aprendiz de brujo con los nazis alemanes, fue el inspirador del psiquismo "franquista" que da lugar a lo atado y bien atado, insuflando en la población, mediante la educación Nacional-Católica y en colaboración con la Iglesia,  unas característica determinantes para el buen funcionamiento de la dictadura y que por sintetizar explícito en el siguiente entrecomillado literario:
"Cuando María, al salir, cerró la puerta de la calle, Rocío entró en la salita con la mirada perdida, enrojecida y envuelta en sus perennes ojeras azuladas. Mientras miraba a mi madre llenar la nueva maleta de rafia con la ropa recién planchada y la pluma Pelikan, mi pensamiento la iba completando con la carga más pesada: la injusticia de un sistema que, por su fortaleza, parecía pétreo; la sexualidad manipulada por el Nacional-Catolicismo; un amor hacia la patria falseado; y unas ilusiones que la Guardia Civil se encargaba de controlar. Pero lo que más me apesadumbraba era el miedo a emprender una nueva vida, envuelta en las tinieblas de un Régimen asesino y represor, que inducía horror en el psiquismo de los individuos, como un cuerpo extraño, y que se manifestaba y expresaba en el gesto, la mirada, la palabra; unas veces, como un síntoma físico y otras, como una huella anclada en el carácter de una personalidad debilitada por el padecimiento interno. Inconsciente, mi madre, del valor de cuanto guardaba, cerró la maleta de rafia y en ella cupieron los rescoldos de muchas hogueras, aún candentes, que algún día pudieran volver a flamear".

Y hoy flamean y planean en las conductas o por las explicaciones que pretenden dar respuesta a este “por qué” de cuanta corrupción aflora en la información que nos llega o en la justificación de  las nuevas “nominaciones de imputados” a cargos de responsabilidad, que ya a muchos, hasta les parece normal y las cacarean como gallos.


¡Qué güeno!

“Qué güeno” es la expresión que se canta en las rifas-subastas de mi pueblo cuando a alguien que ha pujado se le adjudica el regalo que algún donante ofreció a la Hermandad para los gastos o caridades programadas. Y con esta algarabía en la cabeza desayuné, mientras el periodista anunciaba a bombo y platillo la dimisión del incompetente ministro de Justicia del incompetente y Excmo. Sr.  Rajoy, a la sazón, presidente de la poderosa jerarquía de la estructura de gobierno y partido que padecemos con estoicismo. Y exclamé: ¿Qué güeno! Por fin se manifiesta el Principio de Incompetencia, mal llamado de Peter, pues según algunas fuentes el primero en hacer referencia a este concepto fue José Ortega y Gasset, quien en la década de 1910 dio forma al siguiente aforismo: "Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes".
Como corolario de su famoso principio, Laurence J. Peter afirma que las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad, tal que cuando no pueden formular ni siquiera los objetivos de un trabajo, alcanzan su máximo nivel de incompetencia, deduciéndose los dos siguientes:
-          Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
-          El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.

Así pues: ¡Qué güeno¡ Ya hemos recaudado la suficiente incompetencia en la actual subasta política como para sufragar y librarnos, al menos, del deterioro de derechos que la mujer en particular soporta y, no cupiéndome la menor duda, de que son los efectos de las plazas del 15 M o de Podemos los que provocan  los cambios en la corrupta estructura del poder político-financiero, por ello hoy siento el clamor de: ¡Qué güeno! ¡Podemos! ¡Albricias para Todos!


Los Malabaristas

La noche estaba despertando y tomaba conciencia de las primeras luces del día, con el ánimo maltrecho por las inconscientes batallas íntimas que se habrían desencadenado para dar armonía al día. Comencé a intuir que no era otra que la de pretender explicar el ¿por qué? de la manía de ocultar la realidad a los ávidos sentidos por donde penetra la vida.
                El día anterior, me había llamado la atención el descubrimiento de unos jóvenes científicos españoles que labrando de nano-esferas  una superficie áurea, habían conseguido la absorción total de las ondas luminosas que sobre ella incidieran, dándole aspecto de  un bulto oscuro, sin valor alguno. ¡Maravilloso ¡ y enseguida exclame: ésta consecuencia cuántica es cotidiana en todas la esferas de la vida. E hice memoria.
Si se trata de política, no me digan que el neoliberalismo de esta globalización, no tiene sus nano-esferas para ocultan el oro de la solidaridad humana, pues cuando dicen: eres libre y tienes derecho a elegir: ¿Público o Privado?, deterioran lo público y fulguran lo privado.
Si de Religión fuera, con predicar un dios verdadero, ocultan la existencia de ninguno que es el oro que se escamotea. Y si de economía se tratara, con  el atrevimiento consumista que fomentan para nuestra felicidad, se invisibiliza las pocas necesidades que el humano tiene para vivir y éste es el oro que las nano-esferas del consumismo oculta.
En el amor, que decir; si se oculta tras el sexo lo que de balsa para navegar tiene, fomentando derechos que deparan en violaciones, pederastias y cuantas aberraciones se inventan, hollándose la felicidad que de la intimidad y entrega se irradia.

                Así que, cuanto de oro hay en la vida, los especialista del malabarismo nos lo escamotean para ofrecer una  materia oscura  desequilibrando la existencia con estrés, amargura, engaños y miedos. El paradigma del que presumimos, se compensa con fármacos para beneficiar la mentira a la que nos habitúan y, sin duda, en este ranking mundial de la ocultación de la realidad, los españoles, no solo inventamos, si no que andamos a la cabeza de la lista y de cabeza andamos comiendo nano-esferas.


La Transición de Pepe Ocaña
Podemos
Ya no me inspiro, garabateo hasta que sale algo y es posible que hoy así sea. Amen, ves; salió Amen, santifique lo que no existe y peinando neuronas aparece Podemos, pues de Podemos va, va de cómo  se urdió y de lo que pretende/pretendamos.
                Sentí el rugir de la indignación en las plazas y me pareció vital, mire hacía tras y la estela histórica reciente me apabullo, me avergonzó y me sonrojé por haber participado de la mentira, pero más tarde quedé indignado y petrificado en estatua de sal junto a  todas las ilusiones de los años setenta que pretendieron definir una España nueva y distinta de la eterna, negra y corrupta. Se disolvió la sal con los primeros chaparrones en las plazas y escribí avergonzado e indignado “La paloma”. Si, aquella que agotada cayo con el ojo izquierdo ajado a los pies de unos niños que jugaban con la verdad y pedían con toda su inteligencia, sinceridad y entrega parar los efectos de este tsunami y dio el último estertor; rota por no saber, hasta ahora, donde entregar la ramita de olivo de la esperanza que había transportado en el pico desde la anterior eternidad. Con la ilusión recompuesta mire hacia delante: “camino hay” donde sólo nos queda mirar hacia nuestro interior y rebuscar  la honradez que nos quede para coger del brazo al vecino que haya hecho esta misma reflexión y tirar para adelante en esta Crisis de paradigmas, camino hay.
Cansado de crisis, no hay día que no reflexione sobre ella intentando comprender sus causas y sus maléficos efectos, e intuyo que las poderosas tribus financieras, sofisticadamente armadas y envueltas en políticas deshumanizadas asaltan nuestros derechos y rapiñan de nuestro esquilmado patrimonio, cogiéndonos por los huevos, cuanto de valor hay en él y, no es otra cosa que la seguridad, el bienestar social y la Democracia. No es el dinero lo que buscan, es la perpetuación de la herencia de Caín que cae sobre Abel; es la perpetuación de la derecha sobre la izquierda, es la consolidación de la interacción de las cualidades humanas viciosas en la actividad  financiera; es la exaltación de la algarabía política sin visión de futuro: el paradigma Neoliberal, que se expande con el pretexto de una globalización beneficiosa para la humanidad, donde enunciando tu libertad te dan el derecho a elegir y es ahí donde radica su paradigma: ¿público o privado? Y tú exiges ese derecho que, por otra parte, es incuestionable a primera vista, dando valor sin límite a lo privado. En tiempos pasados intentaron otros paradigmas políticos contrarrestar a éste tan miserable y mezquino de pensamiento, intención y obra, como gusta decir a sus seguidores, apoyados en dudosos dogmas. Y fracasó el Comunismo tras la caída del muro de Berlín porque no supo dar salida al “yo” de la creatividad del individuo. Fracasó la Socialdemocracia porque no controló el contubernio con los Mercados y fracasados todos los paradigmas políticos incluso el Nacismo, vinieron  las Indignaciones y se constituyeron  las Plazas  de pensamiento trasversal donde cupiera toda la indignación que revindique Participación y Derechos Humanos.

Qué duda cabe que los efectos de la plazas de las ciudades, terminaran dando un vuelco a la antigualla política de florete y pócima, para adentrarse en  metodologías del siglo XXI, donde el maquiavelismo trasnochado de paso a lo inteligente, sencillo, bello,  racional y ético; donde en la competitividad para ascender, no quepa el florete, ni la pócima; tampoco la corrupción para esquilmar los bienes de los países o de sus habitantes. Las plazas vivas, deben exterminar los tiempos de garduña en que vivimos y potenciar la igualdad de oportunidades dando paso a otra mentalidad de hacer política, a un contra-paradigma del que ya se ha impuesto. Podemos, pudiera hacerlo y es nuestra responsabilidad fomentar los Nuevos Tiempos.




Sala de Espera, Sampedro o llámalo como quieras..

Esto fue lo que me dejó la lectura de La Sala de Espera.
Situados en la edad en la que ya se ha comprendido el mundo y la conciencia de ser ha dado sus frutos para deleitar como postre esta postrimería que el tiempo otorga, en nuestro ser impera la necesidad de transmitir lo que aporta el experimento de vida y continuar referenciando a los en que su día abandonaremos.
 A veces intentamos explicar y  lo explicamos siempre sin la claridad suficiente para que se entienda bien; bien porque la voz no llegue a su destino o porque el mensaje no cale en los destinatarios del entorno, con lo que el secreto descubierto no se propaga y la verdad de vida no llega a su destino, queda guardada de nuevo en el arca de la intimidad, extinguiéndose como el eco de un disparo en la soledad de una atmósfera en la que no se anuncia el origen ni determina la meta,  el secreto descubierto queda secreto; de otra forma la vida se extinguiría porque nadie más la descubriría y para todos y cada uno, en este punto, la sinuosidad de la existencia mutaría en línea o plano y en definitiva en muerte.
Por todo ello, la vida continúa y mana inagotable sin solución de continuidad a la espera de que la entropía la diluya en una Nada de donde venimos con las ilusiones intactas y  pudiéndose decir de ella que se trata de un navegar por el océano, donde el rumbo a tomar puede ser tan variable como pueda aceptar el infinito, y en cada opción, en su experiencia, habrá un denominador común que se materializa en una moralidad y consecuente ética, distinta para cada opción elegida y todas válidas y a veces enfrentadas, en las que sólo la generosidad y la solidaridad promocionan las aceptaciones y la convivencia, claro está, siempre que los dogmatismos no interfieran, males que enrarecen la plácida navegación y promocionan la piratería, fomentando el egoísmo, el drama y la mayoría de las veces la tragedia.
            Así se vive y así se muere, bajo banderas de piratas que succionan la paz en el rumbo que cada quien elige mientras que estamos en la Sala de Espera.

Gracias Sampedro por tu generosidad y solidaridad para contarnos lo que viste y te respondo con gratitud; me gustó tu postre aunque muchos no puedan digerirlo. RRG.





                                           La paloma de Noé

La paloma de Noé que fue en busca de tierra firme, revoloteó por todo el espacio global de neoliberalismo crispante y hoy, después de años de búsqueda encontró el único espacio socialdemócrata existente para posarse: España y quiso entregar al señor Rajoy la rama de olivo que portaba en el pico, y este espetó: ¡Elecciones Generales, ya! . Zapatero, peinó la mirada por el alrededor y después de  saberse sólo en su barquito de papel, respondió: Serán el 20 N y lanzo las urnas de la democracia sobre la tumba del dictador.  La paloma, con su rama de olivo, volvió a remontar el vuelo con dirección al País Vasco, donde el tsunami neoliberal dejaba ver una roca de Bildu, que en otra época pareció montaña. La paloma dudó para posarse y no viendo claro el paisaje, recompuso el vuelo y fue en busca del Mercado que origino el tsunami de la crisis financiera y voló tan alto como pudo al encuentro de los dioses del Olimpo. Cansada y agotada de la infructuosa búsqueda, en un último esfuerzo, comenzó a descender y cuando el reloj de la Puerta del Sol sucumbió al mandato de los contrapesos y señaló las doce de la noche, la paloma depositó  a los pies de unos niños que jugaban con la verdad y pedían con toda su inteligencia, sinceridad y entrega, parar los efectos del tsunami; la paloma torció la cabeza y con el ojo izquierdo ajado y parpadeante dio el último estertor, rota por no saber, hasta ahora, donde entregar la ramita de olivo de la esperanza que había transportado desde la anterior eternidad.
Profesores de I.B Alvarez Cubero. Priego de Córdoba. 1973/74






La Transfusión

Es la tercera cuartilla que relleno para hablar de fútbol y en esta ocasión para escribir lo que ha dejado en mi sus espectaculares triunfos, tan espectaculares que a cada uno de los que siguieron sus compromisos les hizo vibrar alguna cuerda de sus entrañas, y posiblemente a cada quien distinta. A mi, lo que mas me gustó fue la finura con que desarrolló, durante el juego, el sentido y el concepto de lo propio y la propiedad. En el futbol, como no podía ser menos, han encontrado el “nosotros” cuando el yo, ya no es suficiente para avanzar y la “propiedad colectiva” del balón cuando la privada desaparecía por falta de efectividad, pero lo maravilloso y difícil de explicar, es que nadie renuncia a su meritorio yo. No he visto mejor ejemplo de la cuadratura del círculo de lo privado-colectivo.
Cuanta distancia hay entre la estela que, como verdaderas estrellas, dejaron a su paso por el Campeonato del Mundo manejando estos conceptos y las  entelequias y vida de país que proyectan las pantallas de plasma. Cuanta crispación nos hubiéramos ahorrado, cuanta violencia de género desaparecería, cuanta estafa y prevaricación se hubieran evitado si, el doctor de la Roja, hubiera insuflado con transfusiones de este manejo de valores y actitudes, que en el futbol resuman, en la política, en las instituciones, en personas. Cuanto dolor se hubiese ahorrado. Ojala sea, algo de esto, lo que venga desde el ámbito de la explotación del clamoroso éxito del futbol
Para todos los donantes: Muchas Felicidades por los éxitos y muchas gracias por el ejemplo que nos dan. R.R.G



de Ambrósio


Desalmados

            “Yanté, yací, yoyeé “, placeres que la naturaleza humana nos da en determinados momentos del día; otro hubiese dicho simplemente: “después de comer dormí la siesta” y medité sobre el sofá arropado por la presidencia de un enorme cuadro que representa un mercado de ánimas africano que el negro Ambrósio, de Mozambique, pintó para mí hace ya algunos años y murió porque en su yoyeo alumbró la imposibilidad de yantar, yacer y yoyear con continuidad y sosiego, presionado y acosado por el cerco legalizado de la  inmigración, terminó rindiendose ante la maldita cuerda. La duermevela de este  rato estuvo empapada de sonidos guturales exactos y definidos que pretendían explicar, desde el plasma, algo sobre la naturaleza humana. Me pareció entender que el celebro toma la decisión algún segundo antes de que el consciente manifieste su deseo: resumiendo: el celebro toma la decisión antes de que el consciente valore lo que el celebro determina y este retrogrado descubrimiento parece justificar la antigualla  predestinación del hombre, tan superada en estos tiempos y puesta en  boga por la Cienciología que acompaña al Neo-liberalismo rampante.
            Cuando tomé el sorbo de café y desapareció la modorra, cuando nací de nuevo, me encontré con una naturaleza humana que en este yoyeo no reconocí. La ciencia de hoy, esa biología del ADN, de proteínas extrañas, de células madres que todo lo alcanza, parecía que destrozaran el libre albedrío que nos da el cetro de la naturaleza para reinar sobre ella. Con la percepción de que había desaparecido el mercado de ánimas africano, donde se trafica con sentimientos, razones y valores, representados en el lienzo por poliedros de reflejos expectantes, tuve la sensación de que Ambrósio se diluía en un contubernio entre Ciencia y Mercados financieros que está triturando la posibilidad de una esencia de un mundo equilibrado y humanizado para el beneficio de unos intereses espurios y desalmados.
            Apagué el cigarrillo y balbucí:” ¡a la conductora, a la conductora…¡”

Un rato antes, un amigo de facebook, me había dicho que su ánimo estaba por tirarse al autobús o a la conductora y le contesté; pero yo me alivie como hiciera mi abuelo: “¡Me cago en cristo el negro¡ “

  

Todo lo que era sólido
  
            Si este país era sólido, con la democracia bipartita de la transición, se está sublimando. Los ejes ortogonales de su sistema cristalográfico están desapareciendo; estos son la Justicia, la Educación y la Sanidad que soportaban la existencia del ser sólido, el mineral que compone la naturaleza de un país. La mena y su ganga han perdido propiedades. La mena ha cristalizado en una oligarquía enroscada en los privilegios de  los paraísos fiscales y de la SICAV al 1%, despreciando la ganga amorfa que la soporta y fortalece con los impuestos, mientras ésta, sin la solidez de los ejes se derrumba en la miseria, acomodándose en el regazo de la injusticia con la caridad, de los recortes presupuestarios con la ignorancia y de la mortandad con la insalubridad de la Sanidad. Poco a poco se va sublimando lo sólido, lo mineral, y A. Muñoz nos lo va desgranado con su espléndida memoria en su libro “Todo lo que era sólido”. Con lucidez explica el proceso, enfatizando las irracionalidades de una Administración desbocada por algunos políticos desbravados en la corrupción, sin principios ni valores, poniendo en entredicho lo que la Constitución otorga a sus gentes para lograr la dignidad en la vida.
            En este proceso de evaporación de lo sólido, mientras las oligarquías se enriquecen, en la ganga del mineral se expande el sufrimiento de la miseria y la impotencia, todo lo que era sólido se va transformando con la mentira, la estafa y el abordaje sin piedad de los derechos conquistados en un país para sólo sólidos cristalizados. Y como dice Muñoz Molina: “Ya no nos queda más remedio que empeñarnos en ver las cosas tal como son, a la sobria luz de lo real. Después de tantas alucinaciones, quizás sólo ahora hemos llegado o deberíamos haber llegado a la edad de la razón”.
            El libro es ameno y va recordando muchas  experiencias a quienes dedicaron sus iniciativas a las labores propias de la construcción democrática y, en estos lectores, puede provocar sentimientos de vergüenza ajena por lo que estamos viviendo al día de hoy. Lo recomiendo. RRG