Las alcantarillas

            Parece que vivo en un  país solidario, y ello, me llena de confianza y seguridad ante las vicisitudes de la vida y procuro contribuir  con éste talante. Me llena de satisfacción la solidaridad que percibo con las victimas: con las del terrorismo, con las de la carretera, con las de  los desastres naturales. Incluso, con quienes tropiezan  en una alcantarilla  sin tapadera y los  organismos competentes sufragan y sanan los perjuicios ocasionados: Les ingresan en el hospital y les indemnizan, nadie protesta por ello, ¿verdad? Yo, tampoco.
                         Sepan que las gentes afectadas por el caso Forum - Afisan, en su gran mayoría, cayeron en lo más profundo de una alcantarilla administrativa sin  señalizar —  una trampa legal— solo que en este caso los perjuicios no se resuelven con una escayola y  cuarenta días de baja. La alcantarilla administrativa se ha podido llevar por adelante y destruir las ilusiones y el ahorro de muchísimos  años de honrados trabajadores y en una época de su vida en la que, por falta de energía, es ya imposible atajar con más trabajo la angustiosa vicisitud de verse sin recursos en plena jubilación.
             Cuando su Banco les cobra por respirar y, a cambio, solo les hace  participes de las migajas de suculentos festines financieros de los epulones del siglo XXI, ¿protestan? No, siguen llevando los ahorros para sufragar el festín que se dan. No los guardan en el calcetín. Vds. dirán que la avaricia de un 4,9 %  rompió el saco. Vale
                        Pero, en vista del las opiniones y conductas contrarias a que la Administración subsane los perjuicios que causan la alcantarilla administrativa, que durante docenas de años estuvo sin señalizar. Me temo que tendré que cambiar la  opinión y el sentimiento que sobre el talante  de esta sociedad percibí.
            Así que: buenos días tengan Vds., sin tropiezos con alcantarillas económicas protegidas por los estados: ayer por el Español y hoy por el Español y el Venezolano que da refugio al estafador y delincuente principal de la estafa  Forum. Indígnante ¿No les parece? Y hoy, en el diario digital El Publico, David Fernández en su artículo aduce que no podemos o no sabemos ahorrar para la vejez, es posible que sea así. Desde luego, no es aliciente ahorrar para otros que, por lo que vemos, están protegidos por el Estado, léase también “Preferentes” del sistema financiero rescatado y no se me olvidada la pletórica imagen de la monarquía navegando a todo trapo en la nave de competición de Forum Filatelico. Mientras ICO prorroga por dos años los prestamos concedidos a los afectados que no han podido devolver el diez por ciento de lo que invirtieron para la  vejez. ¡España una garantía para el trabajo¡

El desahucio




   Otro desahucio

Pasó que un día mi vecino se tomó unas copas, y  confesó que tenía una hipoteca para ayudar a su hijo, con la que a duras penas cumplía. Pero el pobre hijo, jugaba y perdía, también consumía drogas y, cuando podía, jodía a su prójimo con insultos y agresiones. Era un ser, según se decía, muy competitivo y dinámico: una joya de la creación.
Mi vecino andaba muy compungido y blasfemaba por su mala suerte, llegó a llorar sobre mi hombro y como no sabía consolarle mire a mí alrededor para ver si las imágenes del trajín de la calle me daban alguna idea para platicar y, así, aliviar su pesadumbre.
Tras los cristales, repletos de anuncios de hamburguesas, vislumbré a un clérigo que departía con una familia y súpose que con el hijo de la pareja. El cura daba palmaditas al niño en la espalda y con el pulgar e índice sobaba el lóbulo de la oreja al infante con una mirada, que noté, perdida y lasciva. Ello, me ilumino y le dije al amigo: << No te preocupes, hoy en día, todos tenemos una hipoteca que nunca resolverá nuestras aspiraciones. Pues, si los pisos bajan de precio, subirán los intereses y si bajan los rendimientos bancarios, subirán el valor de los inmuebles.
 Cada época tiene un paradigma distinto, pero con un denominador común que consiste en conseguir que los individuos trabajen para el Capital durante toda su vida. Hasta Dios, se apunta al requisito. Bien sabes, entregó la carne y la sangre de su propio hijo a los de siempre, esperando redimir del pecado al género humano para llevarlo a la felicidad eterna del cielo. Se hipotecó. Hace de esto veintiún siglos y aún no lo ha conseguido, pues mucha gente sigue siendo pederasta, asesino, ladrón y maldiciente. Entre tanto, hacen obras de caridad para evitar que se exija justicia, practican la fe para invitar a no pensar y, en todo caso, claman por la esperanza para que nada cambie. Qué sutileza la de los administradores de la hipoteca de Dios: los Papas, que practican  principios de fe, esperanza y caridad, que  potencian y estiran la hipoteca de Dios: la Redención,  para ellos vivir en un olimpo dorado. Dios, aceptó una hipoteca que nunca se cancelará porque la maldad en forma de injusticia aun anda esparcida por el mundo y, es más: en la revolución que implementó: la religión, subyacen esas  mismas reglas, para que el estado de las cosas esté eternamente vigente.
            ¡Ya sabes, nada es perfecto! Solo que de ti depende un hombre: tu hijo, y de Dios todos los demás, alguna ventaja tienes y no debes de preocuparte: tienes bastante más  suerte que el dios que inventaste, pues el gestor de la hipoteca divina ha tenido que ser desahuciado de su reino romano por no poder alcanzar la Redención del hombre en los siglos que ya lleva pagando: aún se celebra y protege a los pederastas, a los ladrones, los asesinos,  los mentirosos maldicientes y a los vengadores, la deuda aun no se ha compesado. Un instante después de decir esto, el vecino, entre sollozos esbozó  una sonrisa intermitente y miro mis ojos que también estaban humedecidos y dando una palmada en su hombro le espeté: Celebremos un año menos de hipoteca divina: ¡Danos más  caña! dije al Camarlengo.