Los Negros
            Hubo  una época donde el combustible que alimentaba el egoísmo de los Mercados era la esclavitud, en particular la negra y había grandes tensiones en la vida ciudadana: los abolicionistas por un lado y los contrarios a ella. Las tensiones, entre unos y otros, llevo a los EEUU a la guerra de Norte contra el Sur. En este ambiente, 1864, Ferrer de Cauto: Comendador en la Real Orden Americana de Isabel la Católica, publica: Los Negros: como son, como se suponen que son, y como deben ser. Lo rescato de mi fondo de biblioteca y releo. En el, se pretende mediar en la contienda con el eufemismo de que la esclavitud no es otra cosa que “ el trabajo organizado de los negros” y para establecer la necesidad y valorar lo que pretende cuenta las indignidades de la vida en África;  llegando a afirmar que los nativos afilaban sus dientes para favorecer la practica del canibalismo, dejando en un cuento de hadas las atrocidades registradas en El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, ambientado en el Congo  y me espanto de la lectura que hago, trasladando conceptos a la época que vivimos, de párrafos como el que sigue:
            A este proyecto –de mediación –se han de oponer, harto me lo figuro, dos grandes contrariedades que aparecen siempre en la historia del entendimiento humano como enemigas de toda reforma; a saber: la rutina y la duda, ó sean la preocupación y la desconfianza.
            Querer perpetuar y legalizar la existencia de un orden de cosas que parece contrario a la civilización del mundo y a los tratados vigentes entre naciones poderosas, é interesada además alguna de ellas en que el trabajo organizado de los negros de America se aniquile y extinga definitivamente, parece empresa superior al entendimiento de un solo individuo desconocido y oscuro. Así lo proclamará con desdeñosa sonrisa, estoy seguro de ello, la rutinaria preocupación del vulgo de los lectores; pero entre estos no faltara alguno que recuerde el origen de todos los grandes sucesos, iniciados casi siempre por nombres que nadie había pronunciado nunca.
            Para saber si una cosa es posible, basta examinar si es útil y si tiene visos de justicia; y esta novedad que ahora pretendo introducir no solamente es útil, sino es absolutamente necesaria: no solo tiene visos de justicia, sino que dentro de la moral social y de respeto internacional, no habrá sin ella legalidad posible.
            Los paliativos de que se suele echar mano para adulterar un acuerdo solemne, cuando se trata de halagar, por circunstancias transitorias, a una de las partes que lo han adoptado, no son otra cosa que la postergación de la verdad: la trasgresión del derecho: la prueba mas evidente del acuerdo sobre el que recaen no tiene por base la moralidad y la justicia en acepciones absolutas.
            Hoy,  quizás, no sea la esclavitud física la que genere los beneficios al Mercado, pero si la sustituimos por la “virtualidad de las financias” pudiera encajar el rompecabezas de la actualidad, al menos en su fenomenológica, en el texto que extraemos de Los Negros y una reflexión se merece el asunto, y cada cual la que advierta.
            1º- Se salio de aquel infierno de 1864 y fuimos al mas sofisticado de 2012, pasando avatares insufribles que supeditan la vida y los derechos ciudadanos a los intereses del mercado.
            2º-Para salir de este infierno que ya achicharra, si antes fue la redención del canibalismo, ahora es de antropofagia del futuro.
            Utilicemos para salir de aquí silogismos con premisas cuyas conclusiones no aboquen a otro infierno más, como en veces anteriores hicieramos, y podamos celebrar, de una vez por todas, el dos de diciembre el derrumbe de cualquier tipo de esclavitud o antropofagia, sea física o anímica.
             Reflexión y Acción antes de que Los Mercados publiquen un libro como este para la gente del siglo XXI.





¡Ay, la Gramática¡

            Hay misteriosas y mágicas sutilezas en el significado de las palabras y por tanto de los conceptos que con ellas se pretende armar; se  fabrican debates en el candelero del pensamiento o la política y duran días o  épocas y con la moda o con los tiempos, cambian; en este baile, la sociedad que las utiliza derrapa hacia  cunetas de la existencia de distintos valores y consecuencias. Los paradigmas se crean y se suceden sin solución de continuidad. En la actualidad el paradigma se debate entre la supremacía de lo político o lo financiero y el matiz del significado de las palabras juega su papel, sobretodo de las que, de alguna manera, pretenden definir el entorno de lo propio y la posesión, sea de derechos o bienes: Yo, tu, él ; nosotros, vosotros ellos. Mio, tuyo, suyo; nuestro, vuestro, de ellos y aquí el eterno conflicto. Si: yo, tu, él dan a lo colectivo una dignificación con “veleidades” hacia, nosotros, vosotros, ellos  y lo mismo ocurre en lo mío, tuyo, suyo respecto a lo nuestro, vuestro, de ellos. La vida, no cabe duda, se dulcificaría.  De lo contrario, si las “veleidades” derivan hacia lo inapelable del yo y lo mío, la crispación y el desasosiego se pondrán en boga y tomaran sentido frases de la astracanada: La maté porque era mía. Los matices juegan como juegan las actitudes que generan y estas son educables. La educación también juega en esta dicotomía de la veleidad de los vocablos, lo que ocurre es que la versión colectivista  no llega con la facilidad, claridad y determinaron al acervo educacional, como lo hace la de la inapelabilidad del yo y lo mío, que no necesita de un esfuerzo educativo para asentarse en lo intimo.Existen ejemplos a observar.
             En el grupo que hoy compite en Polonia por la copa europea de Fútbol y que tan extraordinario éxito ha traído, ha sido educado para el manejo del balón cuya propiedad se disputa hasta llegar a gol. Y a mi, lo que más me gusta es la finura con que desarrolla, durante el juego, el sentido y el concepto de lo propio y la propiedad. La Roja, como no podía ser menos, han encontrado el “nosotros” cuando el yo, ya no es suficiente y la propiedad colectiva del balón cuando la privada no tiene posibilidad de ser efectiva, pero lo maravilloso y difícil de explicar, es que nadie renuncia a su meritorio yo; causa mayor para el fracaso de lo colectivo: Por ello, perdió el comunismo, no supo dar salida a la personalización del yo. Y por tanto, en la Roja, he visto el mejor ejemplo de la cuadratura del círculo y del efecto de existo que trae una educación adecuada de los vocablos que pretenden expresar la propiedad.
             Esta muy arraigado “mi casa” para que el yo, tu, él, velen por nosotros, vosotros, ellos. Educación, Educación. Sin ella ET seguirá diciendo “Mi casa” y el yo de los Mercados se encargará de resolver a su favor  la lucha por el poder que vivimos en el paradigma de hoy ! Ay, la Gramática ¡


EL alcanfor


¡Uf! Que mañana. Me contaron las cosas de la noche y la vida se echo encima. Cuando oído lo que oí, mire el entorno y vi un país con Vida que unos venden y otros compran, ya valores, ya derechos, ya pócimas, ya bienes, ya….ya.. Y así hasta el infinito.
             Era corriente escuchar  “esto lo guardo para mañana”, ya fueran sentimientos, inquietudes o valores éticos o mercantiles y se aceptaba el sacrificio con la naturalidad de lo ordinario; si la decisión tomada evitaba vivir algo, la renuncia se guardaba en el arca de la generosidad o de la menzquidad, según del lado que se estuviera y las causas de lo canceres sin nombre se multiplicaban. Las herencias, llenas de reivindicaciones egoístas, se eternizaban. La intransigencia social, impidia la formación de nuevos estilos de familia. La inmutabilidad de los principios, encorsetaban el crecimiento personal. Vivir: era un trabajo más.
            Ahora, mucho,  de algo de todo esto, ha cambiado. La gente casi no hereda, los bienes se ponen al servicio de cada quien. Los del sur suben con cargas insoportables y casan con nativos a los que dan salida de su mundo insufrible, auque después, resuelto el porvenir, algunos, los abandonaran, no sin dejarles futuro que no tenían. Otros, ya desahuciados por la edad o las enfermedades, conviven con jóvenes cortos devenires acordados: “lo que dure duró” y viven; compran  y venden y, para ellos, se destapa el arca de la intransigencia, fluyendo la vida con todo su esplendor: padecimientos, frustraciones, pasiones y placeres se amalgaman par construir vidas que de otra forma habrían estado abocadas al silencio del autoexterminio.
            El país rebosa salud. La vida se va ajustando a la Vida y con el arca de la intimidad abierta,  los vapores sublimados del alcanfor  que la  eternidad del  conservadurismo rancio fue almacenándose en ella e impidiendo  el ser, se van disolviendo en el tiempo y el espacio para obviar su maléfico influjo y permitir el advenimiento de futuros antes inalcanzables. Ajustándose la vida a la realidad de la compraventa que se esta haciendo con el país, cuyas consecuencias están por ver y que, sin duda, no estará asfixiada por la atmósfera de alcanfor. Aunque suponga derribo y construcción, confío en la liberación del  padecimiento de la secular intransigencia del alcanfor y fluirá el futuro para resolver este atavismo que hoy nos sutura al pasado, impidiendo la Vida.
 Cosa así me contaron en la mañana de anoche: ¡a vivir sin alcanfor¡